El pre-sindicalismo
La fundación
de la Sociedad Tipográfica Bonaerense, el 25 de mayo de 1857 por los
anarquistas, quita el velo sobre lo que estaba pasando en el interior de la
ciudad de Buenos Aires.
Para esa
fecha, los anarquistas comenzaron a trabajar para formar instituciones, persiguiendo
los ideales del momento. El anarquismo es una filosofía política y social que
alienta la ausencia de gobiernos y mandos en todas sus formas, pretende la
igualdad de los hombres y la libre disposición de sus medios de vida.
Uno de los
aspectos que más preocupaba en ese momento, era la existencia de situaciones de
explotación obrera, en una época en que la Argentina no estaba inserta en el
mundo capitalista.
Una forma de
protección que derivó de esta situación fue la constitución de organizaciones
de ayuda mutua. Así fue el comienzo de las luchas sociales, que podemos
llamarlas “románticas” desde una perspectiva actual, alimentando la maquinaria
de resistencia popular contra la opresión contemporánea.
Una etapa
social y cultural se inicia en el país. No sólo los operarios de los oficios
importantes que trabajaban en las compañías existentes adoptan esta tendencia.
Los dueños de esas compañías y los propietarios de tierras dan los pasos necesarios
para alcanzar las mismas metas (un ejemplo de ello es la creación de la
Sociedad Rural Argentina, en 1866).
Los
inmigrantes españoles e italianos no se quedan a la zaga y, paralelamente,
imitan esta actitud, luego de crearse la Sociedad Tipográfica Bonaerense: nacen
la Sociedad Española de Socorros Mutuos y Unione e Benevolenza.
Este proceso
histórico, culminará con el inicio del movimiento sindical argentino. Y la
constitución del primer sindicato argentino: la Unión Tipográfica, en 1878.
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