Buenos Aires.
Hoy, en el atardecer argentino, el Congreso de la Nación aprobó la enmienda que
reglamenta cómo funcionará el nuevo Consejo de la Magistratura, el cuerpo
colegiado que selecciona a los magistrados para ocupar los tribunales federales
y administra el Poder Judicial.
El proyecto
promocionado por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN), que desde su ingreso en la mesa
de entrada del Congreso hasta su sanción definitiva, fue tramitado en medio de
una profunda oposición de los partidos políticos disidentes a la conducción de
la Casa Rosada, de muchos colegios de abogados y de la cúpula de la Asociación
de Magistrados de la República Argentina.
El Senado fue
el primero en tratar la normativa, que tenía como elemento original la elección
popular de los consejeros y engrosar el número de sus miembros. También,
promovía cambios que afectaban lo cotidiano de las estructuras administrativas de
los tribunales.
Esto último,
daría principio a una reformulación que presentaría la Cámara de Diputados
cuando le tocó el turno en el visto del proyecto, luego del consentimiento expresado
por los senadores al deseo del PEN.
Finalmente, y
con la vuelta al Senado del proyecto, los arreglos apuntados por los diputados
fueron debatidos y aprobados con la mayoría establecida por la Constitución
para cualquier legalidad que afecte al Consejo de la Magistratura. Ahora, la
Casa Rosada tiene que dar, esta vez, el visto para su promulgación.
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