miércoles, 8 de mayo de 2013

El ocaso de una polémica


Buenos Aires. Hoy, en el atardecer argentino, el Congreso de la Nación aprobó la enmienda que reglamenta cómo funcionará el nuevo Consejo de la Magistratura, el cuerpo colegiado que selecciona a los magistrados para ocupar los tribunales federales y administra el Poder Judicial.
El proyecto promocionado por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN), que desde su ingreso en la mesa de entrada del Congreso hasta su sanción definitiva, fue tramitado en medio de una profunda oposición de los partidos políticos disidentes a la conducción de la Casa Rosada, de muchos colegios de abogados y de la cúpula de la Asociación de Magistrados de la República Argentina.
El Senado fue el primero en tratar la normativa, que tenía como elemento original la elección popular de los consejeros y engrosar el número de sus miembros. También, promovía cambios que afectaban lo cotidiano de las estructuras administrativas de los tribunales.
Esto último, daría principio a una reformulación que presentaría la Cámara de Diputados cuando le tocó el turno en el visto del proyecto, luego del consentimiento expresado por los senadores al deseo del PEN.
Finalmente, y con la vuelta al Senado del proyecto, los arreglos apuntados por los diputados fueron debatidos y aprobados con la mayoría establecida por la Constitución para cualquier legalidad que afecte al Consejo de la Magistratura. Ahora, la Casa Rosada tiene que dar, esta vez, el visto para su promulgación.

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