Buenos Aires. Las autoridades del Poder Ejecutivo
de la Ciudad comenzaron a andar el camino de la ilegalidad constitucional, rubricando
sus miembros una de las más explícitas notas de unitarismo escritas al que
gobierno alguno haya declarado jamás en la historia moderna argentina.
Apremiando a
la Legislatura, el decreto de necesidad y urgencia que debe considerar por ser su
atributo, enuncia los supuestos mediante los cuales se conducirá este
territorio de la Nación en materia de actividad periodística.
Proclamado
bajo el título de “Régimen de Defensa de la Libertad de Expresión”, despabiló a
los más encumbrados expertos nativos del Derecho Constitucional, que resaltaron
la liviandad de la reglamentación propuesta.
Los
antecedentes de una autonomía tan extrema son anteriores a 1859, cuando la
Provincia de Buenos Aires se sumó a la Gran Empresa Nacional después de su
enojosa secesión motivada por el rechazo a las iniciativas de unión nacional
fomentadas por el finado Urquiza, en 1852.
Sin
confrontar en otros aspectos especializados del Derecho, el avasallamiento a la
Constitución Nacional que evidencia la normativa sugiere que el Estado Autónomo
de la Ciudad de Buenos Aires está ejerciendo el poder delegado a la Nación, el
manifiesto preventivo que expresamente prohíbe el artículo 126 de nuestra Ley
Suprema (“Las provincias no ejercen el poder delegado a la Nación”) porque la
misma decreta, en otro pasaje, que “El Congreso Federal no dictará leyes que
restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción
federal” admitiendo, de este modo, que la prensa es materia exclusiva del poder
delegado a la Nación.
Con todo, el
Poder Ejecutivo de la Ciudad no se siente intimidado por los cuestionamientos y
emprende sus actuaciones sobre la cornisa de una falsa valentía sin entrever
que su acción puede crear una crisis institucional de incalculables
consecuencias, por lo que sugiere y evoca.
La literatura
especializada tendrá desde hoy, un capítulo más para discutir sobre cómo deben
desplegar los gobiernos sus respectivos teatros de operaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario